Hoy dejo atrás mi etapa de infancia en la gracias a Dios tuve la oportunidad de vivir momentos maravillosos, cargados de inocencia al lado de mi familia y amigos. Inicio una nueva etapa de madurez en la que voy a dar todo por hacer las cosas de la mejor manera, donde la fe y la esperanza en Dios serán la luz que guíen mi caminar.
Por este motivo, quiero compartir esta celebración tan especial con personas como tú.